Así era la avispa hace 34 millones de años

Científicos han descubierto en la isla de Wight (Gran Bretaña) el fósil de una avispa de 34 millones de años, el más antiguo jamás encontrado. 

El fósil fue identificado erróneamente como una hormiga cuando fue descubierto por primera vez en la década de 1920. Lo que resulta fascinante de este fósil no es sólo su antigüedad, sino que se sea tan similar a las especies modernas y no ha necesitado evolucionar desde entonces, simplemente porque funciona. Nos referimos a que las avispas y las higueras son mutuamente dependientes una de otra. Las avispas, que miden sólo 1,5 mm de longitud, han desarrollado un cuerpo con una particular forma que les permite introducirse en los higos y llegar hasta las flores, luego las avispas recogen el polen en los «bolsillos» de la parte inferior de sus cuerpos y luego lo llevan a otro árbol, donde lo sacan y lo dispersan antes de poner sus huevos. El sistema ha permanecido inalterado durante decenas de millones de años a pesar de los cambios climáticos.

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